
Más que joyería, creamos recuerdo eternos
Pewiri Emeralds nace del corazón de una historia ancestral. Una historia que no solo explica el origen de una de las gemas más hermosas del mundo, sino que nos recuerda el poder de las emociones, el arte y la conexión con nuestras raíces.
Según el mito de los Muzos, pueblo indígena colombiano conocido como “los dueños de las esmeraldas”, las lágrimas de una mujer crearon un río de piedras verdes. Cuando Tena, al descubrir la infidelidad de Fura, su amada, decide poner fin a su vida, Fura lo recoge entre sus brazos y llora inconsolablemente. De ese llanto nace un río… un río de esmeraldas.
Este relato nos tocó profundamente. Sentimos que detrás de cada esmeralda hay una historia de amor, dolor, perdón, transformación, pero sobretodo HISTORIA. Por eso, decidimos rendir homenaje a esta cosmovisión precolombina, rescatando la esencia femenina: sanar, honrar y crear. Incluso cuando esto viene de derramar unas cuantas lágrimas.
Así encontramos «Pewiri», una palabra derivada de la lengua Sikuani, hablada por los pueblos Guahibos en los llanos orientales de Colombia y Venezuela.
Pewiri significa:
«Hacer que el agua salga de los ojos».
Una definición poética del llanto, que va más allá del dolor y se convierte en creación. Ese es el espíritu que nos inspira.
Nuestro logo, un ojo con lágrimas de esmeralda, representa ese momento sagrado en el que una emoción se transforma en algo tangible, eterno, bello. Así como las esmeraldas: nacidas del tiempo, la presión, el corazón de la tierra… y, según la leyenda, del alma humana.

Una joya con alma y origen
En Pewiri Emeralds, no vendemos joyas. Te ayudamos a elegir símbolos que representen tu historia, tus emociones, tus momentos a través de este pedacito de la tierra colombiana que ha sido transformada por manos sabias y ojos entrenados.
Cada esmeralda es diferente. Y cada persona también. Por eso, creamos piezas que van desde diseños artesanales con inspiración ancestral en bronce y oro golfy, hasta modelos sofisticados en oro, plata y oro blanco. Algunas son rústicas, otras talladas con precisión. Pero todas, sin excepción, auténticas.

Nuestra misión
Potenciar la belleza de Colombia a través de sus esmeraldas. Honrar sus raíces. Llevar al mundo joyas con historia, sentido y poder.
Queremos que, al usar una pieza de Pewiri, sientas que llevas algo más que una joya: llevas una emoción transformada, una historia que te acompaña, un legado que empieza contigo.

Inspírate con nuestras joyas personalizadas y diseña la que será solo tuya
Equipo: La Familia detrás de la marca
Somos la familia Londoño Borja, y cada una de nuestras piezas es una extensión de lo que somos: amor por el que está a nuestro lado y amor por nuestra tierra.
Todo comenzó con Alejandro Londoño, esposo y padre, quien se enamoró del mundo de las esmeraldas al recorrer el centro de Bogotá, fascinado por el comercio popular de esta piedra mágica. Allí, en la emblemática Plazoleta del Rosario, comenzó a conocer de cerca a los comerciantes, muchos de ellos con décadas —incluso generaciones— de sabiduría empírica. Hombres y mujeres capaces de reconocer una esmeralda auténtica con solo mirarla.
Poco a poco, Alejandro no solo compró esmeraldas: construyó relaciones, amistades, confianza. Y lo más importante, sembró una semilla de curiosidad en su familia.
Beatriz Borja, su esposa, se dejó cautivar por la belleza cruda de las esmeraldas sin tallar. Así, con sensibilidad y visión, buscó realizar su primera colección de joyas artesanales hechas 100% a mano por chicas jóvenes, honrando la forma más pura de esta piedra ancestral.
Y fue Alejandra Londoño Borja, hija y cofundadora, quien propuso y puso en marcha ese entusiasmo familiar en un proyecto profesional. Inspirada por la pasión de sus padres, se certificó en Graduación de la Esmeralda, preparándose con excelencia para asegurar que cada gema que ofrecemos sea auténtica, revisada y seleccionada con conocimiento experto y amor por el detalle.

